La escarpada costa silense atrae a muchísimos pescadores que acuden durante todo el año con su caña de pescar y aparejos para intentar que mientras se pasa rato agradable, el esfuerzo no sea en vano y se transforme en una comida sana y sabrosa.
Hay que lamentar que un grupo reducido de inconscientes no respete los pesqueros llenándolos completamente de basura, y que otros no tengan en cuenta las tallas de los peces que se capturan. Esta actitud, aunque no lo creamos, repercute directamente sobre la zona y por lo tanto, en nuestra forma de vida.
Por ello solicitamos un mayor cuidado y respeto por todo lo que nos rodea para, de esta manera poder vivir mucho mejor.