Según la Ley 4/99 de 15 de marzo de Patrimonio Histórico de Canarias, la conciencia de ser canario y la de integrar, con su peculiaridades, el acervo universal de los pueblos, es una realidad que tiene uno de sus más importantes pilares en el patrimonio histórico; en las obras que a lo largo de los siglos han ido testimoniando nuestra capacidad colectiva como pueblo, en las actividades que poco a poco, han ido salvaguardando gran parte de los rasgos y señas que hoy conforman la nacionalidad canaria.
El Patrimonio Histórico canario constituye, no sólo el depósito, sino el soporte de esa identidad atlántica e isleña. Un legado que demuestra la sabiduría y el arte de los canarios que nos precedieron y que ofrece las claves para entender el camino que nos condujo a través de los tiempos a nuestra realidad actual, a lo que somo hoy.